La segunda ola de la pandemia está afectando principalmente en Europa a los grandes centros urbanos, las autoridades están recurriendo sobre todo a la limitación de la vida social y de la actividad nocturna para frenar su expansión.
La alerta máxima se declara en Francia cuando la tasa de incidencia acumulada en los últimos siete días supera los 250 positivos por cada 100 mil habitantes y los cien casos entre personas mayores, así como al menos el 30 % de las camas ocupadas.















