Taylor Swift quiere poner una barrera legal frente a las imitaciones de su voz generadas con inteligencia artificial (IA). La cantante estadounidense presentó una solicitud en Europa para registrar como marca sonora la frase “Hey, it's Taylor Swift”, que en español significa “Hola, soy Taylor Swift”.
La petición fue presentada el 6 de octubre de 2026 por medio de su empresa, TAS Rights Management LLC, ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO). El trámite busca proteger el uso de esta grabación en actividades relacionadas con la música y el entretenimiento, pero todavía debe ser evaluado por las autoridades.
Taylor Swift es una cantante y compositora estadounidense que se convirtió en una de las figuras más reconocidas de la música pop mundial. Con álbumes como 1989 y Midnights, además de su exitosa gira The Eras Tour, ha construido una carrera en la que su voz, sus canciones y su identidad artística son parte fundamental de su marca.
¿Por qué Taylor Swift quiere proteger su voz de la IA?
Las herramientas de inteligencia artificial pueden analizar grabaciones y generar audios que imitan la manera de hablar o cantar de una persona. Esto abre posibilidades creativas, pero también facilita la creación de mensajes falsos que pueden parecer auténticos.
Con su solicitud, Swift busca sumar una herramienta de protección legal frente a posibles usos comerciales no autorizados de su voz. La frase elegida es una grabación específica de la artista, no una petición para registrar todas las palabras que pueda pronunciar.
La iniciativa también tiene antecedentes en Estados Unidos. En abril de 2026, la cantante presentó solicitudes para proteger dos fragmentos de audio y una imagen vinculada con su presentación en el escenario. Estas medidas buscan reforzar la defensa de su identidad frente a imitaciones y contenidos generados con IA.
Sin embargo, solicitar una marca sonora no significa que cualquier imitación de su voz quede prohibida automáticamente. El alcance de la protección dependerá de la resolución de las autoridades y de cómo se aplique la legislación correspondiente.
¿Qué otros riesgos representa la inteligencia artificial?
La clonación de voces puede utilizarse para crear anuncios falsos, suplantar identidades, difundir declaraciones que una persona nunca hizo o intentar engañar a otras mediante llamadas y mensajes de audio.
En el entretenimiento, estas herramientas también plantean preguntas sobre el consentimiento de los artistas, el uso de sus interpretaciones y el control de su imagen pública. Un audio que parece real puede circular en redes sociales sin que todas las personas que lo escuchan sepan que fue generado artificialmente.
Por eso, la iniciativa de Swift forma parte de una discusión más amplia sobre cómo proteger la identidad de las personas en la era digital. Mientras avanza el trámite europeo, su caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta: ¿cómo distinguir una voz auténtica de una imitación creada por inteligencia artificial?















El secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños LópezEspecial