La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este jueves que la invitación enviada al rey de España, Felipe VI, para asistir al Mundial de fútbol de 2026 no fue exclusiva, sino parte de una convocatoria dirigida a todos los países con los que México mantiene relaciones, en medio del proceso de normalización diplomática con Madrid.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que Gabriela Cuevas, representante de México para el Mundial, envió invitaciones a todos los países del mundo con los que México sostiene vínculos, por lo que entre ellos se incluyó al rey de España.
Invitación se da en medio del contexto del Mundial 2026
De esta manera, Sheinbaum respondió a las versiones que circularon el miércoles sobre una supuesta invitación particular al monarca español, y recalcó que se trató de una convocatoria general en el contexto de la organización del Mundial, que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en México, Estados Unidos y Canadá.
Según la Casa Real española, la presidenta mexicana envió una carta fechada el 3 de febrero al rey Felipe VI para invitarlo a asistir al torneo, al considerar que el evento representa una oportunidad adecuada para destacar los vínculos históricos entre ambos países.
La carta fue recibida el 24 de febrero en el Palacio de la Zarzuela, donde la invitación fue acogida con agrado en el marco de la relación fraterna entre México y España.
Rey Felipe VI reconoce abusos durante la Conquista
El envío del documento ocurrió antes de que Felipe VI reconociera públicamente que durante la conquista de América hubo numerosos abusos, declaraciones que Sheinbaum calificó después como un gesto de acercamiento, aunque también señaló que todavía es necesario avanzar en el reconocimiento histórico.
La relación entre México y España ha enfrentado tensiones en los últimos años, en particular desde que en 2019 el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó a España una disculpa por los agravios de la conquista, petición que no tuvo respuesta.
En ese contexto, la presidenta mexicana decidió no invitar al rey a su toma de posesión en octubre de 2024, lo que provocó la ausencia de representación del Gobierno español en la ceremonia, en un hecho sin precedentes.
Pese a ello, en meses recientes ambas partes han mostrado señales de distensión, en medio de llamados a fortalecer el diálogo histórico y político entre México y España.


















