El Museo del Perfume (MUPE) se localiza en Tacuba 12, dentro del Centro Histórico de la Ciudad de México, en una vía que hoy es conocida como “la calle de los Perfumes”. Este tramo urbano formó parte de la antigua calzada de Tlacopan, una de las principales rutas de Tenochtitlán, que conectaba el corazón del imperio mexica con los asentamientos del poniente. A lo largo de los siglos, la calle concentró boticas, ópticas y perfumerías, consolidando una identidad vinculada a la salud, la ciencia y la cultura olfativa.
Un predio clave desde la Conquista
Los registros más antiguos del terreno que hoy ocupa el MUPE se remontan a 1527, cuando fue otorgado como solar a Hernán Martín, capitán de Hernán Cortés, durante los primeros años de la Nueva España. Con una extensión superior a los ocho mil metros cuadrados, el predio permaneció en manos de su familia por casi un siglo y abarcó un amplio territorio que hoy comprende desde Eje Central hasta Allende, y de Donceles a Tacuba, lo que confirma su relevancia dentro de la traza urbana original de la ciudad colonial.
Educación jesuita y vocación hospitalaria
En 1626, la Compañía de Jesús fundó el Colegio Seminario de Nuestra Señora de Santa Ana, un espacio dedicado a la formación académica y espiritual de los novicios jesuitas. Tras importantes donaciones, como la realizada en 1672 por Andrés de Carbajal y Tapia, el recinto adoptó el nombre de Colegio de San Andrés.
A finales del siglo XVIII, el complejo adquirió una función crucial durante la epidemia de viruela de 1779–1780, cuando el arzobispo Alonso Núñez de Haro y Peralta organizó el espacio para atender a cientos de enfermos. En 1786, la fusión con el Hospital del Amor de Dios dio origen al Hospital General de San Andrés, uno de los centros médicos más relevantes de la historia novohispana y decimonónica.
Del hospital histórico al Museo del Perfume
Durante el siglo XIX, el Hospital General de San Andrés representó los avances de la medicina mexicana, al albergar la primera anestesia con cloroformo realizada en México. Tras décadas de transformaciones, abandono y usos comerciales, la casona de Tacuba 12 fue adquirida y restaurada a inicios del siglo XXI.
Finalmente, en 2019, el inmueble abrió sus puertas como el Museo del Perfume (MUPE), un espacio cultural, histórico y sensorial dedicado a preservar la historia del perfume en México y a explorar el aroma como patrimonio intangible y experiencia artística.
Hoy, el Museo del Perfume (MUPE) se consolida como un espacio único dentro del panorama cultural del Centro Histórico de la Ciudad de México, al proponer una lectura sensible del pasado a través del olfato, uno de los sentidos más íntimos y evocadores. Más que un museo, el MUPE es un punto de encuentro entre historia, arte, ciencia y memoria, donde el perfume se entiende como patrimonio cultural intangible y vehículo de identidad. Visitarlo es recorrer siglos de tradición urbana, descubrir la huella de las boticas y perfumerías que marcaron la calle Tacuba y reconocer cómo los aromas también narran la historia de México, invitando al visitante a mirar —y oler— el pasado desde una experiencia profundamente cultural y contemporánea.










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