El debate sobre la presencia de teléfonos celulares en las escuelas volvió a tomar fuerza este domingo luego de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, revelara que la mayoría de las familias consultadas considera conveniente establecer reglas para su utilización durante la jornada escolar.
La mandataria explicó que los resultados de una encuesta reflejan un respaldo mayoritario a la iniciativa, al señalar que alrededor del 71% de las madres y padres de familia participantes se pronunciaron a favor de contar con lineamientos que regulen el uso de estos dispositivos dentro de los centros educativos.
“Nosotros estamos consolidando esta información de tal manera que esté disponible para madres y padres de familia, y que, entre todas y todos, tomemos una serie de decisiones para proteger a niñas, niños y adolescentes en esta etapa formativa de su vida, en donde el uso excesivo de las redes sociales del teléfono celular, pues, puede tener implicaciones para el resto de su vida. Y si son todos los niños y todos los adolescentes, pues, son implicaciones en general para el desarrollo del país. Entonces, por eso la importancia de esta discusión”, afirmó.
La intención es construir acuerdos con la comunidad educativa
Sheinbaum precisó que la propuesta no busca imponer una prohibición generalizada ni aplicar restricciones de manera inmediata. En cambio, sostuvo que el objetivo es abrir un proceso de diálogo con docentes, especialistas y familias para definir las medidas que puedan implementarse en las escuelas.
La presidenta consideró que cualquier regulación debe ir acompañada de acciones de orientación para promover hábitos digitales responsables, ya que el uso de los celulares trasciende el horario escolar y también involucra el entorno familiar.
Añadió que el Gobierno pretende que la discusión permita encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento de la tecnología y la reducción de las distracciones que estos dispositivos pueden generar durante las clases.
¿Qué sigue para esta propuesta?
La titular del Ejecutivo indicó que la iniciativa continuará siendo analizada junto con autoridades educativas y distintos sectores de la comunidad escolar antes de definir los mecanismos que podrían aplicarse en los planteles.
Finalmente, Sheinbaum dijo que la intención es que cualquier decisión surja del consenso y responda a una preocupación compartida por madres, padres, docentes y especialistas respecto al uso de los teléfonos celulares en la educación básica.










