La Universidad Nacional Autónoma de México confirmó un hackeo luego de que, desde la noche del martes 6 de enero, comenzara a circular información sobre una posible vulneración a sus sistemas informáticos. La institución explicó que el incidente ocurrió durante el periodo vacacional y que, tras detectar la anomalía, se activaron de inmediato los protocolos internos de seguridad digital para contener la situación.
De acuerdo con un comunicado difundido por la Dirección General de Comunicación Social, la intrusión fue catalogada como “no autorizada” y se concentró en una fracción mínima de la infraestructura tecnológica universitaria. El primer diagnóstico señala que cinco sistemas fueron afectados de un universo cercano a los 100 mil con los que cuenta la UNAM. Como medida preventiva, estos servicios fueron deshabilitados para evitar riesgos mayores.
¿Cuántos sistemas resultaron afectados realmente?
La universidad detalló que el incidente impactó únicamente a cinco sistemas, una proporción muy reducida frente al total de plataformas informáticas que operan en la institución. Tras detectar el acceso indebido, personal especializado intervino para aislar los equipos comprometidos y evitar cualquier propagación del problema hacia otras áreas digitales.
¿Está en riesgo la información del alumnado y personal?
Uno de los principales puntos de inquietud para la comunidad universitaria fue la posible exposición de datos sensibles. En ese sentido, la UNAM aseguró que no existen indicios de extracción de información personal del alumnado, ni del personal académico o administrativo. Según la institución, estos datos permanecen protegidos bajo los esquemas de seguridad establecidos.

¿Qué se sabe sobre las versiones que circularon?
En días recientes surgieron reportes periodísticos que afirmaban que se había tomado el control de la estructura central de los sistemas universitarios, e incluso se mencionó un posible acceso a información de estudiantes de la Facultad de Química. Sin embargo, la UNAM se limitó a reiterar que no hubo robo de datos y que el alcance del ataque fue contenido desde el primer momento.
¿Qué sigue después del incidente?
La universidad informó que ya colabora con autoridades locales y federales especializadas en ciberseguridad para presentar las denuncias correspondientes y realizar las investigaciones legales.
La máxima casa de estudios adelantó que continuará con el análisis técnico del caso y compartirá nuevos detalles conforme avancen las indagatorias, para aclarar el impacto final del hackeo a la UNAM y las medidas que se reforzarán tras este episodio.

















Luisa Ortega