Este 29 de diciembre se cumplen 129 años del nacimiento de David Alfaro Siqueiros, uno de los creadores fundamentales del arte mexicano y del muralismo latinoamericano. A más de un siglo de distancia, su obra mantiene una vigencia incuestionable por la fuerza de su lenguaje visual, su compromiso político y su capacidad para convertir el espacio público en un territorio de reflexión colectiva. Recordar su nacimiento es también reconocer la dimensión histórica y cultural de un artista que entendió el mural como un medio para dialogar con la sociedad.
Orígenes de David Alfaro Siqueiros y su formación artística
David Alfaro Siqueiros, cuyo nombre completo fue José de Jesús Alfaro Siqueiros, nació el 29 de diciembre de 1896. Aunque durante años sostuvo que su lugar de nacimiento fue Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua, registros oficiales indican que nació en la Ciudad de México. Desde temprana edad mostró una postura crítica frente a la autoridad y las estructuras tradicionales, rasgo que definiría tanto su vida como su producción artística.
Su formación comenzó en la Academia de San Carlos, donde cuestionó los modelos académicos europeos y participó activamente en movimientos estudiantiles. A los 17 años se integró a la Revolución mexicana, experiencia que marcó profundamente su visión del arte como un instrumento político y social, enfocado en las luchas del pueblo y la identidad nacional.

Vanguardias, muralismo mexicano y compromiso social
En 1919, Siqueiros viajó a Europa, donde entró en contacto con las vanguardias artísticas del siglo XX, como el cubismo, el fauvismo y el dadaísmo, además de estudiar a los grandes maestros del Renacimiento. Estas influencias se fusionaron con su ideología revolucionaria, dando origen a un lenguaje plástico propio, dinámico y monumental.
A su regreso a México, fue convocado por José Vasconcelos para participar en el programa de murales públicos que buscaba democratizar el arte. Su primer mural, Los elementos (1922–1924), realizado en la Escuela Nacional Preparatoria, anticipó las características que definirían su obra: movimiento, fuerza expresiva y una relación directa con el espectador. Junto a Diego Rivera y José Clemente Orozco, Siqueiros consolidó el muralismo mexicano como uno de los movimientos artísticos más importantes de América Latina.
Obra, legado y la vigencia de Siqueiros en el arte contemporáneo
La obra de David Alfaro Siqueiros se caracteriza por una paleta de colores intensos, trazos enérgicos y una constante innovación tecnológica. Comprometido con los ideales socialistas, exploró nuevos materiales industriales y técnicas experimentales para ampliar el impacto del arte público y fortalecer su mensaje social.
Entre 1967 y 1971 realizó La marcha de la humanidad en América Latina hacia el cosmos. Miseria y ciencia, en el Polyforum Siqueiros, considerado el mural más grande del mundo. Esta obra monumental representa la culminación de su pensamiento artístico y político, así como su visión del mural como un acto colectivo.
Hoy, espacios como la Sala de Arte Público Siqueiros y La Tallera mantienen vivo su legado, reafirmando la importancia de David Alfaro Siqueiros como un referente del arte mexicano, del muralismo y de la relación entre creación artística y compromiso social.















Luisa Ortega

Recorrido en imágenes del Museo del Perfume.Luisa Ortega