El telescopio espacial James Webb de la NASA realiza nuevas mediciones que estiman que la probabilidad de impacto del asteroide 2024 YR4 contra la Tierra disminuye para el año 2032, luego de que se había informado con cada observación el incremento de probabilidades hasta el 3.1%; sin embargo, las probalidades ahora se centran en nuestro satélite natural, pues el cuerpo celeste alcanzó ya una propabilidad del 2% de chocar contra la Luna para el mismo año.
Por primera vez, el gran ojo espacial internacional se emplea para analizar un objeto cercano potencialmente peligroso. Los datos obtenidos permitieron afinar el tamaño estimado del asteroide, que se calcula en aproximadamente 60 metros de diámetro.
La siguiente ronda de observaciones del James Webb está prevista para mayo de 2025, con el fin de refinar la trayectoria del asteroide y la probabilidad exacta de colisión con el satélite y antes de que el asteroide desaparezca en el sistema solar exterior durante los próximos años.
Estas observaciones también permitirán establecer protocolos de monitoreo para eventos similares en el futuro y mejorar la preparación ante riesgos reales de impacto.










