En los últimos días, imágenes y comentarios difundidos en redes sociales sobre una supuesta separación estructural en la estación Bondojito de la Línea 4 del Metro de la Ciudad de México encendieron las alertas entre usuarios. Ante esta situación, el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (STC) salió a aclarar qué es lo que realmente ocurre en esa zona y si existe o no algún riesgo para quienes utilizan este medio de transporte a diario.
¿Qué es la separación que se observa en Bondojito?
De acuerdo con el sindicato, lo que se aprecia en la estación Bondojito no corresponde a ballenas ni a trabes estructurales, como se ha señalado en algunas publicaciones. Se trata, explicaron, de elementos prefabricados conocidos como parapetos, los cuales forman parte del diseño original y están unidos mediante juntas de construcción.
Estas separaciones permiten el movimiento natural de la estructura y ayudan a controlar grietas, por lo que no representan un daño estructural.
¿Por qué se habla de un posible daño en la Línea 4?
El sindicato lamentó que se haya generado alarma entre los usuarios a partir de versiones difundidas por personas sin conocimientos técnicos sobre el Metro. Señaló que para afirmar la existencia de un riesgo estructural se requieren estudios especializados y dictámenes técnicos previos, y no solo observaciones visuales difundidas en redes sociales.
¿Qué postura tomó el Congreso de la CDMX?
Por su parte, la fracción parlamentaria del PAN en el Congreso capitalino solicitó a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil la elaboración de un dictamen de seguridad estructural en el tramo elevado de la Línea 4.

La diputada, Laura Alejandra Álvarez Soto, pidió que no se subestime la separación observada y mencionó que, según información atribuida a trabajadores del Metro, existen deformaciones visibles, como desniveles en canaletas de señalización en la estación Talismán.
¿Qué dice el Metro de la Ciudad de México?
El Sistema de Transporte Colectivo Metro informó que las separaciones observadas corresponden al diseño original de la Línea 4, por lo que aseguró que no existe ninguna anomalía ni riesgo para la operación del servicio.
Tanto el sindicato como el STC coincidieron en que no hay peligro para los usuarios, aunque no hicieron referencia directa a versiones publicadas en algunos medios sobre presuntas deformaciones en el sistema de vías.

Mientras el tema sigue generando conversación pública, autoridades, sindicato y legisladores han fijado postura. Por ahora, el servicio en la Línea 4 continúa operando con normalidad.









Luisa Ortega


