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Una abeja pone en jaque a un avión: así frenó el despegue con más de 100 pasajeros a bordo

Un insólito incidente en Austria obligó a abortar el despegue de un avión con 107 personas a bordo, luego de que una abeja alterara los instrumentos de velocidad. La tripulación actuó a tiempo y evitó cualquier riesgo.

Bee on airplane sensor with second aircraft in the background.

Una abeja puso en jaque a un avión

Imagen creada con Inteligencia Artificial

Un hecho tan inusual como potencialmente peligroso sorprendió a la aviación comercial en Austria: una simple abeja provocó la cancelación del despegue de un avión con más de 100 pasajeros a bordo. La rápida reacción de los pilotos evitó un escenario de riesgo mayor.

El incidente ocurrió el pasado 12 de abril, cuando la aeronave se preparaba para despegar y, en plena aceleración, comenzaron a detectarse fallas en los instrumentos de medición. Lo que parecía un problema técnico común terminó teniendo una causa inesperada.


Diagram of an aircraft's pitot-static system with gauges and components. El sistema pitot-estático / Fuente: Pilot MallCuartoscuro

¿Cómo una abeja afectó a todo un avión?

La causa del problema fue tan pequeña como inesperada: una abeja logró introducirse en el tubo Pitot, un componente fundamental del avión. Este diminuto insecto bloqueó parcial o totalmente el conducto encargado de medir la presión del aire, lo que provocó lecturas erróneas en la velocidad aerodinámica que recibían los pilotos en cabina.

Al tratarse de un sistema crítico para el despegue, cualquier anomalía en sus datos puede comprometer la seguridad del vuelo, por lo que la tripulación actuó de inmediato conforme a los protocolos establecidos. Este tipo de obstrucciones, aunque poco comunes, han sido documentadas en la aviación y representan un riesgo real si no se detectan a tiempo.


El tubo Pitot es un dispositivo en forma de “L” que se encuentra en el exterior de la aeronave y mide la presión del aire para calcular la velocidad aerodinámica. Este sistema es esencial, ya que envía datos clave a la cabina, como velocidad, altitud y otros parámetros fundamentales para el vuelo. Aunque cuenta con calefacción eléctrica para evitar la formación de hielo, no está completamente protegido contra la entrada de insectos u objetos pequeños, lo que puede generar fallas como la registrada en este caso.

Pasajeros llegaron con retraso tras incidente aéreo

Tras detectar la falla, el vuelo fue cancelado y los pasajeros fueron reubicados en otra aeronave. Al final, lograron llegar a su destino con un retraso aproximado de cinco horas.

Este incidente pone en evidencia cómo incluso un elemento tan diminuto como una abeja puede alterar complejos sistemas de aviación, y subraya la importancia de los protocolos de seguridad que permiten actuar a tiempo ante cualquier anomalía.

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