El primer gol en la historia de los Mundiales se marcó el 13 de julio de 1930 y tuvo a México como protagonista involuntario. Aquel día, el francés Lucien Laurent anotó el tanto que inauguró el marcador de la primera Copa del Mundo organizada por la FIFA, un momento que quedó grabado para siempre en los libros del fútbol.
Aunque han pasado casi 100 años desde aquella jugada, el nombre de Laurent sigue siendo recordado por haber abierto una historia que hoy suma miles de goles, leyendas y momentos inolvidables en el torneo más importante del planeta.
Lucien Laurent, el hombre que marcó el primer gol de los Mundiales
La histórica anotación llegó durante el encuentro entre Francia y México, disputado en el Estadio Pocitos de Montevideo, Uruguay. Corría el minuto 19 cuando Lucien Laurent aprovechó un pase desde la banda y conectó una volea para vencer al arquero mexicano.
Ese gol no solo abrió el marcador del partido, sino también la historia de los Mundiales. Francia terminó imponiéndose 4-1, pero el resultado quedó en segundo plano con el paso del tiempo debido a la relevancia de aquella anotación.
Laurent era mediocampista y, aunque tuvo una carrera destacada en el fútbol francés, alcanzó la inmortalidad deportiva gracias a ese instante que cambió para siempre la historia del torneo.
Un récord que nadie podrá quitarle
A diferencia de otros récords que pueden romperse con el tiempo, el de Lucien Laurent es imposible de superar. Siempre será el autor del primer gol en una Copa del Mundo, sin importar cuántas ediciones se disputen en el futuro.
El propio futbolista reconoció años después que nunca imaginó la importancia que tendría aquella jugada. Para él fue simplemente un gol más en un partido de fútbol, pero para millones de aficionados se convirtió en el inicio de una tradición que cada cuatro años paraliza al mundo.
México y su lugar en el nacimiento de los Mundiales
La selección mexicana también ocupa un lugar especial en la historia de la Copa del Mundo. Además de participar en el partido donde se marcó el primer gol del torneo, fue una de las 13 selecciones que viajaron a Uruguay para disputar la edición inaugural de 1930.
Aquella generación abrió el camino para las futuras participaciones del Tri, que con el paso de las décadas se convertiría en una de las selecciones con más presencias mundialistas.
Hoy, cuando se recuerdan los grandes momentos de los Mundiales, la historia inevitablemente regresa a Montevideo, a una tarde de julio de 1930 y a un gol francés que tuvo a México como testigo del nacimiento de la máxima fiesta del fútbol.















Inundaciones, tráfico y largas horas de traslado impulsaron una propuesta para permitir el home office durante contingencias climáticas.Pixabay.
Cámara de Diputados. 

Pantallas gigantes, juegos y ambiente mundialista: esto encontrarás en Futlán durante la Copa del Mundo.