Meta tenía un ambicioso objetivo: convertir a la compañía en una empresa cada vez más apoyada en inteligencia artificial y reducir la cantidad de trabajadores necesarios para realizar algunas tareas. Sin embargo, el plan terminó enfrentando obstáculos que llevaron a la empresa a frenar parte de la estrategia.
De acuerdo con una investigación de Reuters, a comienzos de 2026 Meta puso en marcha el llamado Project OT (Organization Transformation), con el que buscaba reorganizar sus equipos alrededor de la IA. Una de las propuestas contemplaba reducir el tamaño de algunos grupos hasta en 60% y formar equipos más pequeños apoyados por agentes de inteligencia artificial.
La estrategia también buscaba disminuir niveles de administración y aumentar la productividad mediante herramientas capaces de realizar tareas que anteriormente requerían empleados.

¿Por qué se frenó el plan de Meta?
El proyecto comenzó a enfrentar dificultades cuando las herramientas de IA no alcanzaron las expectativas de productividad que la compañía había establecido. A esto se sumaron problemas de confiabilidad, seguridad y fallas técnicas relacionadas con la implementación de los agentes de inteligencia artificial.
La estrategia también generó preocupación entre los trabajadores, quienes temían que la automatización pusiera en riesgo sus puestos. Reuters reportó que la falta de claridad en torno a la reorganización y las próximas reducciones de personal provocó malestar dentro de la compañía.
Meta finalmente realizó un recorte de alrededor del 10% de su plantilla en mayo, pero poco antes de esa primera ronda de despidos Zuckerberg decidió cancelar una segunda etapa que estaba prevista para noviembre.

Aunque el proyecto perdió fuerza, Meta no abandonó su apuesta por la inteligencia artificial. La compañía continúa destinando enormes cantidades de dinero a infraestructura y chips para desarrollar esta tecnología.
El caso demuestra que incluso una de las empresas tecnológicas más importantes del mundo enfrenta dificultades para sustituir rápidamente determinadas funciones humanas con IA.
La tecnología puede transformar la forma de trabajar, pero su implementación también implica retos de productividad, organización y adaptación de los empleados.









