Es como calificaron las vacunas de Moderna y Pfizer-BioNTech contra algunas de las variantes del SARS-CoV-2, en concreto las aparecidas en Reino Unido y Sudáfrica, por lo que podría ser necesario actualizarlas periódicamente para evitar una posible pérdida de eficacia clínica.
Esta es una de las principales conclusiones de un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Rockefeller de Nueva York, en Estados Unidos.














Wendolyne Retana Alarcón es licenciada en Derecho por la UNAMFonacot

